lunes, 26 de noviembre de 2007

Simón (por Ender)


Nunca me gustó ser violento, pero me ha tocado vivir algunas etapas de mi vida con cierto grado de violencia. Como a los tres años me cortaron los dedos con una sierra, dedo y medio, digo un dedo y medio porque uno saltó y el otro quedó colgando siendo ése el que surcieron a sangre fría; por ser tán pequeño no tenía vacuna contra nada y se reusaron a cualquier clase de anestecia, el tratamiento del otro dedo consistía en freir la herida creando una costra inmediata para eliminar toda infección. A los siete años tomaba pastillas de fluor para calcificar mis dientes...me dió fluoritis...me encaramaba por los muebles para sacar esas pastillitas tán dulces, hasta los nueve años duré con una dentadura pésima, pero dentadura al fin y al cabo, eso me ayudó a ser un niño bien callado hasta sexto básico. No vivo con mi padre desde que tengo cuatro años; una figura materna que cumplió siempre, me enseñó valores preciosos que van conmigo hasta el día de hoy, gracias a Dios eso no me ha hecho querer menos a un padre que, siendo como sea, es un padre. Mi hermano, el colega de siempre, también me ha hecho "vibrar", haciéndome el espectador de esa loca y sufrida película que es su vida. Se ha roto la cabeza como cuatro veces pero la más impactante para mi fué la caída de un tercer piso, desde el pasillo a las escaleras quedando inconciente y ensangrentado. Como decía, nunca me gustó ser un tipo violento, y creo que se debe a experimentar de cerca la violencia y el dolor; un amigo muy sabio me dijo que el dolor existe para que conociéramos el valor de la dulzura y a veces me gustaría que no fuese así pero en la vida hay polos opuestos que misteriosamente se unen, como tus dos manos conectadas por el brazo al cuerpo; hay un cuerpo, un conector entre el negro y el blanco, entre luz y tinieblas. Eres tu. Pero eso no significa que tu tengas el control del bien y el mal, no se pueden manipular las circunstancias para experimentar por curiosidad. Yo por curioso, me atrevo a buscar la hermosura que el mundo esconde, según yo claro, y a la vez me abstengo de las cosas que ocupan mi tiempo sin darme una retribucion a cambio. Pienso que lo que me ha tocado vivir gatilla actitudes que ahora adopto como propias, actitudes que son como una tésis, la conclusión de algo, es como decir: "el fuego quema, porque a mí me quemó". Muchas veces me ha tocado ventilar partes de mi vida, ésta no es la primera vez, y siento que cada segundo que ocupo para explicar algo que viví choca con un segundo que quiere ser parte de la historia, y sucede así, cuando quiero que se me reconozca, me toca ser "don nadie", y cuando quiero pasar desapercibido, floto hasta la superficie. Me ayuda mucho la empatía, creo que la valoro por lo mismo, porque realmente no me gustó experimentar tantas cosas de las que conté, he aprendido a ponerme en el lugar del que quiere ser escuchado, del que abre su corazón para contar algo muy personal, ¿cómo percibir cuando algo es dicho de corazón? todavía no tengo las palabras para traducirlo pero se ve, se oye y se siente. No te gustaría tener los mismos problemas que yo, y a mi no me gustaría tener tus problemas, pero sí tus virtudes. Aquí empleo y ofrezco empatía para poder realizar comunicación ; tu amigo te puede conversar de una semana horrible pero siempre habrá una buena anécdota que se considere minoría dentro del diálogo que puedas explotar, "Si en un cajón de manzanas se pudren todas, menos una,¿con cuantas te quedas?"; en un diálogo no puedes volver a leer lo que no entendiste,ni retroceder la imagen, porque puedes ofender al que te habla o puede cambiarse el tema de conversación y además debes tener algo fresco para responder, una reacción en relación al tema. El egoísmo camufla mucho nuestra ignorancia, hay personas depresivas porque piensan que sus problemas son mas grandes que el de todas las personas del mundo, y no prestan oído, mucho menos empatía para saber si hay alguna persona que pasó por lo mismo, talvéz gente que haya vivido cosas peores tengan el secreto para estar bien parados el día de hoy, e incluso, poder sonreir. Renunciar a uno mismo suena dificil cuando la estás pasando bien, pero es vital para subsistir cuando tienen problemas tus padres, cuando no hay para comer, cuando debes pagar deudas altísimas más los intereses, cuando no hay recompensa por el esfuerzo de tu trabajo, cuando no ves tu sueldo porque cada peso tiene un destino fijo y no pasa por tu bolsillo, cuando tus amigos se sienten decepcionados de ti, cuando tú no los entiendes, cuando sientes que la vida es injusta, cuando tienes impotencia, es bueno pensar cómo esta el otro... pero no exhorto la envidia, sino la preocupación por el que está al lado, y la tranquilidad de sentir que estan bien, esto conduce a irradiar algo en tu entorno, carisma, haces sentir bien a la gente con tu presencia, seguridad. Con tán solo un poco de empatía se pueden lograr estas cosas, puede que seas el menor de tu curso, o el mas pequeño de la familia, pero si está esa actitud dentro del corazón por fuera se dibuja lo mejor de ti, y créeme que se siente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me ha tocado oir alguna de tus historias. y me encanta como las empapas de buena onda, y optimismo.. jijiji... se que en el fondo han sido dolorosas .. por su puetso, pero hal algo bueno siermpe en todo.. como esta historia por ejem.. q nos hace valorar tus vivencias, y logros..

eri un cauro muy weno..

me lei toda tu historia.. me llegaron ad olor los ojos.. necesito lentes...

simon.. cuidate un monton.. un super abrazo.. bye bye