
Te vistes de contrastes, para ser como los demás. No hablas, para que no te juzguen. Imitas a los demás, para que ellos no critiquen tus actos. Amas lo que todos aman, para no ser el “bicho raro”. Te burlas de los demás, para ser el favorito y el popular. Tomas todo con levedad, para no acomplejarte. Vives amargadamente, para ser compatible con el resto.
¡¡Pero por dentro eres diferente!! Tu deseo es vestirte de colores, tener tu propia identidad. Expresar tus pensamientos aunque sean tonteras. Amar algo muy significativo he importante en tu vida. Quieres consolar a la gente y permanecer a su lado. Quieres mantener amistades para toda la vida. Anhelas tener una responsabilidad para luchar por ella. Quieres sonreír pase lo que pase y así demostrar afecto y amor hacia los otros.
Pero tienes miedo, aun hay algo que te impide hacer lo que deseas y no sabes que es. Cada vez que quieres ver las estrellas, una venda se posa sobre tus ojos; cuando quieres reír, te cubren los labios.
Aun no descubres que es lo que te impide hacer las cosas, todavía crees que es el miedo el que te impide hacer las cosas. Pasan lo años y caes en decadencia, ¡Hasta que descubres tu impedimento!: eras tú mismo, tenías temor al rechazo. Aprendiste que si te amaban debían amarte por lo que eras, no por lo que aparentabas ser.
Ese día dejaste la tristeza de lado y aunque aun te vestías de blanco y negro, tú mirada y tú rostro expresaban alegría y paz.
Decidiste cumplir tu sueño el cual era volar. Cada día comprabas globos y subías al cerro y intentabas volar, todos te observaban extrañamente. Paso mucho tiempo hasta que una mañana fría en la cual las gotas de lluvia caían sobre tu rostro, tú subiste al cerro y…¡¡lograste tu sueño!! Te elevaste por el cielo hasta el anochecer, te sentaste en una estrella y soltaste tus globos decidiendo quedarte hay para observar a los demás.
Es así como cada noche expresabas tu amor ¡brillando con tu máximo esplendor!. Para que cuando los que están en la tierra, alcen sus ojos al cielo y así se logren quitar sus propias vendas, para que comiencen a luchar para así cumplir sus máximos anhelos y deseos.
1 comentario:
bella historia mimo,
hay que ser kien uno es realmente
jajaja
saludos
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