
Es mi primer día acá, estoy nervioso no se lo que me espera cuando desembarquemos. El “oleaje” del viaje ha mareado a muchos, son varios los que vomitan a mí alrededor, el olor es insoportable. Un camarada se desmaya, la tensión crece, un grupo mira y ríe ¿llevaran tiempo aquí? Casi llegamos, por inercia empiezo a rezar, las puertas se abren, todos corren ¿saldré de esta? Es mi turno, cuando cruzo la puerta escucho “estación terminal la Cisterna, todos deben descender”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario