
Tardes calurosas, sudor traicionero, espera mi alma la gotita de amor refrescante, el guiño de ojo que siempre me hace el viento, el susurro en la oreja, todo bien sugerente como siempre.
El sol que añoramos en su ausencia, al que odiamos cuando esta cerca...
El Verano saca a flote los gestos que el invierno tenía cubierto, la muerte vestida de luz encandilándolo todo, no deja ver con claridad. Todo por la capa de ozono, por los aerosoles, los enchufes, los ventiladores eléctricos...me hace falta saber menos, porque sabiendo la culpa se dilata, no puedo insultar a nadie, solo cae en mí la responsabilidad de hacer lo que esté a mi alcanse y no hay chance para culpar a los expertos ni al gobierno.